¿Qué es y en qué consiste la inversión empresarial?

La mayoría de empresas son creadas con el fin de satisfacer necesidades presentes en el mercado. El consumo es lo que permite que las empresas sobrevivan y los clientes satisfagan dichas necesidades antes mencionadas. Sin embargo, no solo el consumo juega un papel importante, la inversión empresarial es una pieza clave del rompecabezas. 

Si te preguntas, ¿a qué nos referimos con inversión empresarial? Estamos hablando de la acción mediante la cual utilizas tus bienes de manera estratégica para que más adelante se puedas obtener ingresos mayores. Es centrarse en los beneficios que puedes llegar a tener más adelante si inviertes tu dinero en este momento. 

¿Cómo funciona una inversión?

Todos los tipos de inversión que existen están cobijados bajo cuatro elementos clave: rentabilidad, riesgo, plazo y liquidez. 

Rentabilidad: Se puede entender como la ganancia o beneficio que se obtiene tras hacer la inversión. 

Riesgo: Nada es completamente seguro, por ende, siempre existe la incertidumbre de si va a haber ganancia o pérdida en la inversión, dicha incertidumbre se traduce en los riesgos existentes y necesarios de plantear. 

Liquidez: Se refiere a la capacidad de obtener dinero de una inversión. 

Plazo: El tiempo de espera para obtener el rendimiento esperado, aquí es cuando nos preguntamos, ¿se compensará la inversión o no?

¿Qué tipos de inversiones puede tener su empresa?

Existen diferentes tipos de inversión en empresas y todos tienen un rol diferente, por ende hay que conocerlos bien para saber qué tipo es mejor para tu empresa. 

Primero, están los tipos de inversión centrados en la temporalidad: 

  • Corto plazo: Menos de 1 año
  • Medio plazo: Entre 1 y 3 años
  • Largo plazo: Más de tres años

Luego, centrados en el ámbito al que pertenecen: 

  • Personal
  • Empresarial
  • Financiero

También los centrados en el elemento a invertir: 

  • Materias primas: Alimentos, combustibles, fibras, metales, etc. 
  • Maquinaria: Tractores, excavadoras, empaquetadoras, etc. 
  • Elementos de transporte: Camiones, furgones, carros, etc. 
  • Edificios: Vivienda, oficinas, centros comerciales. 
  • Inversión en otras empresas
  • Inversión en investigación y desarrollo (I+D).

Finalmente, según el contexto o naturalidad: 

  • Privados
  • Públicos

Pros y Contras de la inversión en empresas:

Pros:

  • Al invertir tienes la posibilidad de expandir tu empresa y alcanzar metas.
  • Se pueden solucionar problemas como falta de ventas, gracias a la expansión y posicionamiento, 
  • Atraer clientes nuevos
  • Darle mejores condiciones de trabajo a los empleados, constituyendo un equipo más fuerte. 

 

Contras:

  • Antes de empezar un proceso de expansión es importante hacer un estudio de los insumos para no quedar cortos. 
  • Caída en la calidad del producto, quizás por el afán del crecimiento de la empresa, se puede fallar a la hora de darle la mayor calidad a lo que se pretende vender. Es importante no descuidar los procesos. 
  • Tener en cuenta la parte legal y los impuestos, ya que al expandirse puede variar el monto o regulaciones. 

 

Teniendo en cuenta esta información, ya puedes hacer un estudio juicioso de tu empresa y entender qué tipos de inversión son más apropiados y cómo ir desarrollando dichas inversiones de manera más eficaz.

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